Para leer en calma. Como en una tarde de estío, mientras se acerca sosegado el ocaso.

Siempre que no tengas algo mejor que hacer, claro....

lunes, 1 de julio de 2019

Los Estados Unidos Españoles


En entradas  anteriores hemos analizado con interés historias, caminos y lugares específicos del largo periodo de presencia y dominio español en amplios territorios de lo que hoy es Estados Unidos. Como el asunto resulta especialmente relevante -y al parecer está bastante olvidado por los españoles de nuestros días-, realizaremos algunas entradas más que profundicen en lo que supuso esta extraordinaria aventura acometida por nuestros antepasados, en lo que supone actualmente para la cultura y la sociedad norteamericana, y también en lo que presumiblemente aportará la presencia hispana en este país en su devenir futuro. 

Entre los siglos XVI y XIX -esto es, durante más de 300 años- la corona española estuvo presente en todo el continente americano, y pese a lo prolongado de ese dominio, la presencia española en los actuales Estados Unidos y Canadá ha caído en un extraño -no por ello menos lamentable- olvido, especialmente entre los propios españoles, que desconocen la inmensa huella hispana de aquellas tierras. La conquista española de los territorios de los actuales EEUU, abarcó los territorios del Oeste hasta Alaska y todo el Sur-Este.

De esta forma California, Nevada, Colorado, Utah, Nuevo México, Arizona, Texas, Oregón, Washington, Idaho, Montana, Wyoming, Kansas, Oklahoma, Luisiana,Florida, Alabama, Misisipi y Alaska por parte de los actuales Estados Unidos de América; así como la parte suroeste de Columbia Británica del actual Canadá estaban en manos de España dentro del Virreinato de Nueva España. En Alaska la ocupación se limitaría a algunas factorías comerciales que, posteriormente, serían abandonadas.

Wikimedia commons nos proporciona este extraordinario y completísimo mapa histórico-geográfico donde se puede observar con alto grado de detalle la historia, protagonistas y límites de lo que llegaron a ser las posesiones españolas en los territorios de los actuales Canadá, EEUU, México y Centroamérica-la parte americana del Virreinato de Nueva España-. Por su grado de precisión y detalle recomiendo altamente se analice detenidamente el enlace este mapa

Y es que en su momento de máxima expansión -finales del s. XVIII y comienzos del s. XIX-  los territorios españoles comprendían casi dos tercios del actual Estados Unidos. En siglos anteriores -el XVI y XVII- colonizadores españoles habían ascendido por la Costa Este, acercándose hasta a unos 500 km. de la actual ciudad de Washington, DC. La colonización española de EEUU dejó una impronta indeleble en muchos de sus territorios.

La herencia Española y su contribución a la Independencia americana ( 1512-1823). Curioso y raro mapa impreso en 1976, obra de Alejandro de Muns y dibujado por el Vicealmirante Cristóbal Colón, descendiente del descubridor. Se realizaron 100 copias numeradas, siendo este ejemplar el 94. Firmado por Alejandro de Muns y con dedicatoria manuscrita, fechada . Firmado por el Vicealmirante Cristóbal Colón.

En 1513 Juan Ponce de León había descubierto para Europa la península de Florida -el día de la Pascua Florida- y, con ello, el actual territorio de EE.UU., viajando por todo el litoral atlántico de esta península. La colonización española de EEUU, echaba a andar.

El Gran Cañón del Colorado lo descubrió en 1540 el español García López de Cárdenas y Figueroa, lugarteniente de la expedición de Vázquez de CoronadoSan Francisco fue establecido por franciscanos predominantemente, españoles- al crear la misión San Francisco de Asís en 1776, año en el que las 13 colonias de la Costa Este declaraban su independencia de Gran Bretaña y desconocían todo lo que ocurriera más allá de los Grandes Lagos.

Hernando de Soto fue el primer europeo en vislumbrar en 1541 el río Misisipi, el cual cruzó continuando su recorrido hacia el oeste donde recorrió asimismo la actual Arkansas, Oklahoma, y Texas. Finalmente murió en el mismo Misisipi. Puesto que de Soto era considerado inmortal entre los nativos su cuerpo fue ocultado en mantas lastradas con arena por sus hombres, quienes después lo hundieron en medio de este río, donde reposan sus restos.

Cuadro de William H. Powell que recrea el encuentro de Hernando de Soto con una tribu india a orillas del Misisipi. 
El pintor, llevado por su imaginación, se tomó la libertad de incluir a un sarraceno en el lienzo.
En 1565 España estableció el primer asentamiento europeo permanente -sigue poblado hasta nuestros días- en el territorio de EE.UU. y Canadá, al norte de la actual Florida. La ciudad de SanAgustín se encuentra en la costa atlántica y fue fundada por Pedro Menéndez de Avilés.

La primera y verdadera conquista del Oeste americano corrió a cargo del adelantado Juan de Oñateconsiderado como el último de los gran des conquistadores-, cuya extraordinaria aventura tuvo lugar ya finalizando el siglo XVI

Por otro lado, el ilustre militar y  también gobernante español Bernardo de Gálvez  -que en el siglo XVIII conquistó para España la bahía de Pensacola y recuperó las dos Floridas, además de ser gobernador de Louisiana, Cuba y las Floridas, acabando su carrera como Virrey de Nueva España (ahí es nada)- es considerado  en EEUU también como uno de los héroes de la guerra de Independencia americana


La presencia española en Florida duró 300 años –más tiempo que el que actualmente lleva perteneciendo a EEUU-, unos 270 en Arizona, el sur de California y partes de Alabama, y más de 200 años en Nuevo Méjico y zonas de Misisipi

El 10 de julio de 1821 -una década después de la invasión napoleónica- España cedió la Florida a los Estados Unidos, terminando oficialmente su presencia en los territorios de la Unión. La colonización española de EEUU, había terminado.

UN AMPLIO LEGADO HISTÓRICO Y CULTURAL

Tal como señala la página web de The Hispanic Council -un think tank independiente que tiene como misión difundir la herencia cultural hispana de Estados Unidos-: “Ambos países comparten una herencia común que se ha mantenido a lo largo de la historia. Los símbolos de muchas ciudades y estados, la toponimia del país llena de referencias hispanas, las ciudades fundadas por los españoles que habitaron esas tierras y muchos otros elementos culturales e históricos mantienen vivo el intenso pasado que comparten estos dos países”. Esta institución ha publicado recientemente un informe que cuenta el legado español en otros símbolos actuales del país. Algunos de ellos son:

En los símbolos de los ESTADOS: Actualmente, de los 50 estados que forman parte del país, seis tienen referencias a España en sus banderas. Más concretamente podemos encontrarlas en: Alabama, Arizona, Montana, Nuevo México, Florida y Arkansas. Por otro lado, los sellos y los escudos de armas son emblemas de cada estado que se utilizan para documentos oficiales, representación en diversas oficinas estatales y otros usos. En muchos de ellos también podemos encontrar alusiones a la presencia española en diferentes territorios del país.


La bandera confederada, diseñada por el congresista americano William Porcher Miles y utilizada básicamente en operaciones militares, ha sufrido cambios a lo largo de la historia pero siempre ha estado vinculada a España (inicialmente estaba compuesta de tres franjas horizontales con los colores de nuestra bandera), y hoy lleva con orgullo sus trece estrellas de los Estados del sur americano, apoyadas sobre el Aspa de San Andrés, símbolo de la antigua bandera de España


El escudo de Texas tiene anverso y reverso. En el anverso no hay ninguna referencia a España. Pero en el reverso es perfectamente evidente e identificable: la bandera del Reino de España acompaña a las de todos los países o estados que tuvieron soberanía sobre el territorio: México, el Reino de Francia, los Estados Confederados, los Estados Unidos, y por supuesto la República de Texas.
  

El escudo de Montana contiene la leyenda “Oro y plata” en castellano. También forma parte de la bandera del estado.


En los símbolos de las CIUDADES: a nivel de las ciudades de Estados Unidos el legado español de estas es más que patente, principalmente en la zona sur del país y en la costa oeste. El número de ciudades y municipios que cuentan con referencias a España en sus símbolos es muy numeroso: Los Ángeles, Santa Fe. San Louis, San Diego, Baton Rouge, Columbus, Riverside, Pensacola, Cupertino, San Agustín… por citar las más relevantes

ü  Pensacola. La ciudad de Florida conocida como La Ciudad de las Cinco Banderas, debido a los cinco estados que a lo largo e la historia tuvieron soberanía sobre ella, posee una bandera que mezcla todas ellas, incluyendo el pendón del Reino de Castilla.


ü  Cupertino. La localidad californiana, famosa por ser la sede central de Apple, muestra un casco o yelmo de los exploradores españoles que llegaron por aquellas tierras, encabezados por Juan Bautista de Anza, el cual llamó así al lugar en honor del santo italiano San José de Cupertino


ü  Los Ángeles contiene en la parte central de su sello un escudo dividido en cuatro partes, correspondientes a los países y reinos a los que ha pertenecido a lo largo de la historia: el sello de Estados Unidos, la bandera de California (estado al que pertenece), el escudo nacional de México y el escudo de Castilla y León.


ü  San Agustín. Su escudo de armas, nos muestra su inconfundible herencia española que hoy permanece más viva que nunca. En el año 1715 los ciudadanos de San Agustín solicitaron a Felipe V que concediera a la ciudad un escudo de armas por su fiel y valiente servicio a España. No hay constancia de que dicha solicitud se cumpliera, por lo que se volvió a presentar al Rey Juan Carlos I en 1991. La investigación realizada por Vicente de Cárdenas y Vicent reveló que, el 26 de noviembre de 1715, el rey Felipe V sí que había autorizado un escudo de armas para la ciudad. San Agustín recibió su escudo el 12 de octubre de 1991, casi 276 años después de su concesión inicial por Felipe V



ü  San Diego. Tanto la bandera como el sello de la ciudad de San Diego tienen una estrecha relación con España y su presencia en este territorio. En lo referente a la bandera, el rojo y el dorado se escogieron en honor a España, país que fundó la ciudad. Además, debajo del sello está escrito 1542, el año en que el explorador Juan Rodríguez Cabrillo entró por primera vez en la Bahía de San Diego y reclamó el área para España.


En la MONEDA: Otro de los grandes símbolos estadounidenses donde se encuentra el legado español es el dólar. Si nos remontamos al siglo XVII, el uso de las monedas españolas estaba muy extendido por el territorio que hoy forman los Estados Unidos. Más concretamente, el Real de a Ocho, conocido como “Spanish dollar”, se convirtió en la primera divisa de curso legal en Estados Unidos en 1775, tal y como aprobó el Congreso Continental a propuesta de Thomas Jefferson. Cuando en 1792 se creó el dólar americano su diseño se basó en el de la moneda española. De esta forma, las barras del dólar simbolizan las dos torres de Hércules, que hoy podemos ver en el escudo de España, al igual que la cinta con la inscripción “plus ultra” convertida en la “S” de uno de los símbolos más famosos del mundo.


Lo anterior se resume perfectamente en este video elaborado por otro entusiasta de la herencia hispana en EEUU.


Muchos edificios, parques o reservas naturales recuerdan a los españoles que habitaron estas tierras durante más de 300 años y dejaron su huella en ellas. La toponimia es otro de los factores que lo atestiguan, así como el gran número de estatuas en honor a personajes históricos españoles que podemos encontrar en Estados Unidos, desde las dedicadas a Cristóbal Colón, hasta las que conmemoran a El Cid Campeador. El poder legislativo también muestra referencias a España, ya que en la Cámara de Representantes hay un relieve de mármol de Alfonso X El Sabio. Incluso Hernando de Soto tuvo un coche con su nombre producido por la compañía Chrysler y la icónica imagen de los cowboys americanos tiene su origen en las marismas del Guadalquivir.

Hablando de indios y cowboys, recordemos por ejemplo que los Mustang o Mustangos son los caballos salvajes de Norteamérica. Pues bien, esta palabra deriva directamente del vocablo castellano “mustango” cuyo significado define a los caballos mesteños en estado salvaje y sin dueño. Durante la conquista de América, los conquistadores españoles reintrodujeron a este magnífico animal. Algunos de estos caballos se convirtieron en cimarrones (animales que se escapan o pierden y que se readaptaron a la vida salvaje) y se fueron extendiendo por todo el continente a partir del siglo XVI. Las inmensas llanuras estadounidenses y la ausencia de depredadores naturales contribuyeron a su rapidísima expansión. Bastantes de estas criaturas fueron capturadas por los nativos americanos, que supieron ver la fortaleza y resistencia que convertía a este animal en un excelente medio de transporte y también de batalla.



Bueno, los que queráis profundizar seriamente en el conocimiento de esta extraordinaria aventura, debéis saber que toda esta presencia hispana la cuentan de forma extraordinariamente didáctica y ordenada los autores del extenso libro que voy a recomendar a continuación.

Banderas Lejanas. 
Libro de divulgación histórica a cargo de Fernando Martínez Laínez Carlos Canales Torres


Este libro se habría ganado de pleno derecho protagonizar por sí solo la entrada completa del blog. Tanto por su desarrollo -500 páginas ordenadas en 7 grandes temas consecutivos- , como por su presentación -la edición papel contiene varios mapas, incluidos dos magníficos desplegables, fotos e ilustraciones que jalonan adecuadamente el volumen, así como una completa relación de fuertes, puestos y casas fortificadas, presidios y misiones españolas en EEUU. y Canadá, una bibliografía básica y dos funcionales índices, uno toponímico y otro onomástico-. Todo ello para explicar al lector lo que fue “La exploración, conquista y defensa por España del territorio de los actuales Estados Unidos”

Comentar que uno de sus autores, Fernando Martínez Laínez, hizo la siguiente reflexión -en una entrevista publicada en el Imparcial- sobre la memoria que los españoles guardamos de  este periodo:

“El olvido de la actuación española en EEUU viene determinado por dos factores. En primer lugar, por el propio olvido español y, luego en EEUU, la huella anglosajona en definitiva menosprecia mucho la cultura española. Se inventó el término “Latin” que es minusvalorador, de una cultura inferior. En segundo lugar, la cultura francesa durante el siglo XVIII y XIX ha ejercido un gran atractivo cultural e intelectual sobre las élites norteamericanas y ese auge coincide con una época de decadencia española”. De todos modos el culpable de borrar el recuerdo es de España.“Hay que achacar esta incomunicación a España que es incapaz reivindicar su propia historia”

Bien, en cuanto a su argumento, la sinopsis de este libro señala:

“En gran parte desconocida por los propios españoles, la gesta de la exploración, conquista y defensa que llevó a cabo España en lo que hoy son los Estados Unidos de América supone un acontecimiento histórico capital. Durante trescientos años, soldados, navegantes, misioneros, colonos y descubridores al servicio de España plantaron sus banderas en fuertes, poblados, misiones y ciudades repartidos por toda América del Norte, desde los límites de México hasta la frontera canadiense y Alaska. Españoles fueron los primeros europeos que avistaron el Cañón del Colorado, cruzaron el río Misisipi, atravesaron las llanuras de Kansas, se internaron en los desiertos de Nevada o fundaron ciudades como Los Ángeles, Santa Fe o San Francisco. Mucho antes de que Estados Unidos existiera como nación, España había conquistado ya el Far West y combatido o pactado con las principales tribus indias que luego el cine de Hollywood haría famosas. Desde Florida a California las enseñas hispanas ondearon sobre un enorme territorio que tuvo que ser defendido con escasísimos recursos. Este libro incluye por primera vez la lista de todos los fuertes, puestos fortificados, misiones y presidios españoles en Estados Unidos y Canadá. Con amenidad y rigor documental, presenta también una panorámica completa de los esfuerzos políticos y militares, y de los personajes que contribuyeron a fijar la historia apasionante, violenta en ocasiones y casi siempre heroica, de unos hechos que merecen ser rescatados del olvido y formar parte de la memoria colectiva hispanoamericana”.

Para tener más completa información de este imprescindible libro, extraigo partes de esta muy interesante reseña de un lector no identificado, publicada en 2014 en la web de Novilis  -pinchar el link para leerla completa-

“Este volumen de 544 páginas está conformado por siete partes. En las dos primeras, En costas extrañas y La Florida, se exponen las iniciales exploraciones, andanzas y conquistas de marinos, soldados y colonos a lo largo del extraño e ilusorio siglo XVI. Así oiremos hablar de Ponce de León y la Fuente de la eterna juventud, de la odisea de Cabeza de Vaca, del sangriento viaje de Hernando de Soto, del periplo de Vázquez de Coronado, del esforzado Menéndez de Avilés –el Adelantado de la Florida-, etc.
Disfruté un montón con la tercera parte, Nuevo México, Texas y Arizona, por lo complejo, osado y tenaz de la colonización de esos espacios. Aquí contemplaremos la epopeya del constante Juan de Oñate, la Ciudad de las Nubes, al P. Kino, a franceses, indios pueblo, pimas, apaches y comanches, a los dragones cuera, la paz de Anza
En De la crisis al apogeo se muestra el proceso colonizador a lo largo del siglo XVIII haciendo hincapié en el contexto internacional, esto es, desde la Guerra de Sucesión española hasta la participación hispana en el nacimiento de EEUU, lo cual abarca, en lo referente a este último episodio, las conocidas operaciones de Bernardo de Gálvez en las Floridas y las desconocidas acciones en la Alta Luisiana. Conviene también destacar, a modo de ejemplo, la interesante incorporación de Luisiana a la Corona en el 1763, inmenso territorio que servirá de auténtico freno a las apetencias angloamericanas.
Luego viene el capítulo titulado California, desde las “primeras expediciones” hasta “la última bandera”. Comparado con Tejas, estas tierras fueron “una balsa de aceite”. Me resultó bastante llamativa la incursión a las costas californianas del corsario argentino Hipólito Bouchard, allá por 1818.
El ocaso comienza en el sexto apartado; En compañía de lobos. Ahora nos toparemos con la voracidad angloamericana practicada por los filibusteros en Texas y el comienzo de la Emancipación –o guerra civil según numerosos autores mejicanos- de Nueva España –futuro México- a partir 1810, más las correrías de comanches y apaches, etc.
Y el último capítulo, La controversia de las Floridas, muestra la revolución haitiana y la jugarreta de Napoleón a España en Luisina, y refleja la rapacidad estadounidense hacia un coloso herido.”


Para los que quieran adelantar algunas pinceladas de este periodo, comentaremos que la historia de la presencia española en Estados Unidos también la ha contado, aunque de forma mucho más resumida, el think tank  antes mencionado The Hispanic Council . Este organismo presentó en enero de 2019 el informe “De Florida a Alaska: tres siglos de legado español en Estados Unidos a cargo de Manuel Trillo, periodista del diario  ABC y autor del documento. La presentación estuvo a cargo de Daniel Ureña, presidente de esta institución.

De Florida a Alaska: tres siglos de legado español 
en Estados Unidos de Manuel Trillo



Para completar esta entrada, hacemos referencia también a otros libros que desarrollan episodios concretosocurridos en distintos periodos- de la conquista y defensa española del actual territorio de Estados Unidos -comentados en capítulos específicos del libro anterior-, y que nos ayudan a saborear mejor lo que pudieron pensar y vivir los ilustres antepasados españoles que las protagonizaron, que son:

El adelantado Juan de Oñate... Y la búsqueda del reino perdido de Quivira  de Álber Vázquez


Esta novela es bastante reciente, y está editada por Esfera de los Libros 

En la sinopsis de esta editorial, se señala:

“Juan de Oñate es el último de los grandes conquistadores españoles y ha decidido encontrar el reino perdido de Quivira, un lugar cuya ubicación exacta nadie conoce, pero cuyas riquezas son legendarias.

Para lograrlo, Oñate dispone de una pista que va a seguir hasta el final. Así, en 1601, emprenderá un viaje de casi dos mil kilómetros que lo llevará hasta las Grandes Llanuras de Norteamérica. Luchará contra los indios que salgan a su paso, sorteará innumerables adversidades y será el primer blanco que contemple las infinitas manadas de bisontes.
Una vez más, España, a través de sus gentes, estuvo antes que nadie allá donde no había llegado ningún europeo”

El Que Tenga Valor Que Me Siga del diplomático e Hispanista D. Eduardo Garrigues López Chicheri  


La sinopsis de esta novela señala a su vez:

“Cuando España declaró en 1779 la guerra contra Gran Bretaña para ayudar a los Estados Unidos a ganar su independencia, el rey Carlos III le encomendó a Bernardo de Gálvez la difícil misión de recuperar las fortalezas de los ingleses en el Golfo de México, de las que la más importante y mejor defendida era la plaza de Pensacola. Pero cuando Gálvez consiguió desembarcar sus tropas en las inmediaciones de esa plaza, el comandante de la flota, el capitán Calvo de Irazábal, se negó a que sus buques entrasen en la bahía por temor al fuego de las baterías inglesas. Decidido a jugarse el todo por el todo, Gálvez le mandó al capitán Calvo este mensaje: "Una bala de cañón de a treinta y dos recogida en el campamento, que conduzco y presento, es de las que reparte el fuerte de la entrada. El que tenga honor y valor que me siga. Yo voy por delante con el Galveztown para quitarle el miedo". A lo que Calvo de Irazábal contestó: "El general es un audaz malcriado, traidor al rey y a la patria, y el insulto que acaba de hacer a mi persona y a todo el cuerpo de marina lo pondrá a los pies del rey. El cobarde lo es él, que tiene los cañones por culata". A continuación, Bernardo de Gálvez entró en solitario en la bahía bajo el fuego de las baterías inglesas, una hazaña que Eduardo Garrigues cuenta con maestría en una novela donde también aparecen historias de espionaje, intrigas diplomáticas, escándalos de contrabando y una relación apasionada con la bella criolla Felicitas St Maxent.”

Comentar también que la figura de Bernardo de Gálvez -como ocurre con el almirante Blas de Lezo y otros tantos ilustres compatriotas- ha suscitado el interés de muchos escritores y ensayistas. Otros libros y novelas publicados sobre el personaje -todavía no leídos por quien suscribe- se pueden encontrar por ejemplo poniendo la opción directamente en Google 

 Bien, en entradas anteriores apuntábamos la idea de que algún valiente acometiera el proyecto de llevar al cine algún episodio de los que los que ahí se exponían. Pues visto lo que se cuenta aquí, y ya puestos a soñar,  la gesta global  llevada a cabo por los españoles en lo que ahora es EEUU -cuanto menos algunos de sus capítulos- merecería seguro una superproducción al estilo La Conquista del Oeste –How the West Was Won-

Ya que mencionamos “La Conquista del Oeste” –que resultaría un pálido reflejo de lo que se podría contar aquí-, hay que recordar que esta epopéyica superproducción corrió a cargo de cuatro directores de primerísimo orden en el género, que contaron cada uno un episodio diferente de su Conquista: John Ford, Henry Hathaway, George Marshall y Richard Thorpe. A ver si cundiera el ejemplo y se consiguiera una participación de directores mexicanos como Alfonso Cuarón, González Iñárritu o Guillermo del Toro, y por la parte española Álex de la Iglesia o  José Luís Garci. Se admiten otras propuestas…

Feliz lectura y gran  abrazo veraniego!

miércoles, 26 de junio de 2019

Esos hombres quisieron ser demasiado

"Los españoles. ¡Los españoles!...Esos hombres quisieron ser demasiado"
Friedrich Nietzsche

“Doquiera la mente mía
sus alas rápidas lleva,
allí un sepulcro se eleva
contando tu valentía.
Desde la cumbre bravía
que el sol indio tornasola,
hasta el África, que inmola
sus hijos en torpe guerra,
¡no hay un puñado de tierra
sin una tumba española!”
Bernardo López García

La frase atribuída a Nietzsche que encabeza esta entrada fue referida por su hermana Elisabeth, al  relatar momentos del final de la vida del filósofo, una etapa en la cual permaneció postrado víctima de demencia, atendido por unos pocos familiares y amigos. Al parecer, en una ocasión en que permanecían velando al enfermo, surgió una conversación sobre España y su historia entre los pocos presentes. En un momento de la misma, el filósofo abrió los ojos y se expresó en esos contundentes términos, regresando después a su estado de letargo.

Desde luego, a juzgar por lo que llevamos analizado y por lo que se cuenta aquí, las palabras de Nietzsche se antojan perfectamente acertadas. Si pensamos que la población española en 1.500 -justo después de la unificación de los reinos- sumaba apenas los seis millones de habitantes, y que a lo máximo que aumentó para finales del siglo XVIII fue hasta los diez millones y medio de habitantes -ver aquí-, resulta extraordinariamente difícil imaginar cómo esta gente pudo ser capaz de manejar un territorio que llegó a los 20 millones de Km cuadrados -el 13 % de la superficie terrestre, en su momento de mayor extensión-

Extensión de Imperio Español.
Mapa diacrónico completo Aquí
Como afirmó el marino e historiador norteamericanoSamuel Eliot Morison, en The Oxford History of the American People (1965): “En 1600  -108 años después de la llegada de Colón-, España había conquistado la totalidad de la costa de Suramérica, a excepción de Brasil -esto es, 32.000 km, contando solo la Sudamérica española; el contorno de India mide 6.100 km-, y gran parte del interior también … En una generación -comienzos del XVII- los españoles adquirieron más territorio que Roma en cinco siglos …” “No se conoce otra conquista como la española en los anales de la especie humana”. “Los españoles organizaron y administraron todos los territorios que conquistaron, llevando allí las artes y la literatura de Europa y convirtiendo a millones a su fe”...

Muchos analistas de esta extraordinaria epopeya, apuntan precisamente a la inconmensurable magnitud de este imperio como una de las causas de su desmoronamiento. Los innumerables frentes que se le abrían para gestionarlo, junto con la tan escasa población para atenderlos, los diversos enfrentamientos y guerras con las potencias rivales -en Europa con prácticamente todos los países y estados relevantes, pero también en América y el Caribe con Inglaterra, Francia y Holanda, en Asia con Portugal y luego con Holanda, en África y el Mediterráneo con los berberiscos y con los turcos, ....-, el añadido de meternos en agotadoras guerras religiosas -sin esperar ni recibir nada a cambio-; junto con la nefasta gestión de varios de nuestros dirigentes y sus validos -tanto internamente para crear una economía fuerte, como en el exterior para probablemente "quitarnos lastre" en buenas condiciones de negociación-, y también el surgimiento y crecimiento de nuevas potencias rivalesagotaron definitivamente los recursos y fuerzas españolas. Sí, todo indica que los españoles quisieron ser demasiado.

En posteriores entradas es posible que analicemos más detenidamente algunas de estas circunstancias apuntadas. Esta en particular lo que busca sin embargo es dar unos cuantas pinceladas -en forma de historias- de lo que algunos de estos "locos" llegaron a hacer, que complementen en parte lo ya mostrado hasta ahora. También la utilizaré para incluir otros libros divulgativos que puedan ofrecer al lector una imagen global -y a la vez más resumida- de lo que supuso la gesta española de los siglos XVI al XVIII en su conjunto -especialmente dedicado a los lectores que buscan una mirada más general y en su caso decidir después que hecho o personaje investigar más a fondo, lo cual es perfectamente válido y en algunos casos recomendable-. Asimismo, por justicia investigaremos en aquellos libros que narren hechos y personajes de nuestra historia generalmente menos conocidos por el gran público, entre otros motivos por quedar ocultos tras las "gestas" de nuestros antepasados más destacados. En todo caso quedan todavía muchas historias que contar, y algunas las iremos reflejando conforme tengamos tiempo. 

Bueno, entrando en los libros que pretendo referenciar aquí, lo primero de todo debo hacer una confesión: buscando en internet la frase concreta que dijo Nietzsche -sabía de ella de antes, la quería utilizar para titular la entrada pero no la recordaba en su literalidad- me encontré que ya había alguien que se había inspirado en ella para publicar un libro. Se trata de Fernando Paz, historiador español cuyo libro "Antes que nadie: aventuras insólitas de unos españoles que quisieron ser demasiado", pone rostro y da espacio a aquellos españoles "a los que no se les reconoció" y saca del olvido las aventuras insólitas de hombres que, también, "quisieron ser demasiado".

Por justicia con el encabezado, y aunque aún no he podido leerlo, referencio este libro en primer lugar:


La sinopsis de la novela señala –si lo leéis antes, ya me diréis cómo os ha parecido-:

“De los españoles, alguien como Nietzsche dijo que eran un pueblo que quiso ser demasiado. En este libro se dan algunas razones para considerar que quizá el filósofo alemán no anduviese tan errado. ¿Sabía usted que fue un español el descubridor de las fuentes del Nilo? ¿Y que hubo un día en que el Océano Pacífico era conocido como “el lago español”? ¿Sabía que a fines del siglo XVI se consideró seriamente la conquista de China? ¿Y que un español estuvo a punto de gobernar Camboya? ¿Sabía que las grandes derrotas inglesas de la edad moderna fueron infligidas por España? ¿Qué el más grande marino del siglo XVI fue español y fundó la primera ciudad de los actuales Estados Unidos? ¿Qué los españoles fuimos los primeros en alcanzar Alaska? ¿O que enviamos embajadas a Asia central para establecer alianzas contra los turcos? Y muchas más cosas… una guerra entre España y Rusia en la que no se disparó un tiro; un español que se erigió como jefe militar de los mayas en lucha contra los españoles; un buque que se pierde en el océano y que deja una huella genética imborrable; un español que se convierte en el primer embajador europeo en Asia; unos españoles que llegan a Méjico antes que Cortés; un español que es el primero en alcanzar tierra antártica; otro, que redescubre la olvidada isla de Pascua; la conquista de Guinea, en una carrera contra el pesimismo…

Bien, los tres siguientes libros que voy a referir si los he ido leyendo en su momento. Son todos libros divulgativos que recomiendo sin ningún problema como lectura veraniega pues cumplen perfectamente su misión  de contarnos en lenguaje ameno las gestas protagonizadas por compatriotas españoles en diferentes momentos y lugares.

Esto no estaba en mi libro de historia de España


Este libro tiene un objetivo similar al anterior –algunas historias se repiten en ambos-. En este caso se trata de describir hechos relevantes que es poco conocido que los protagonizaran españoles, y también de desmontar algunas falsedades que se han dicho sobre nuestro país y que se encuentran equivocadamente integradas en la cultura popular

Sinopsis: El descubrimiento de las Fuentes del Nilo, la expedición Malaspina, las visitas de tribus vikingas a tierras del Guadalquivir, Blas de Lezo, el Lago Español… y otros acontecimientos singulares que permanecen olvidados en la Historia de España.Muchos conocemos que Felipe II dispuso la Armada Invencible para castigar a Inglaterra por sus acciones de piratería y ataques a las colonias españolas… y que fracasó; pero ¿quiénes saben que Inglaterra sufrió su mayor derrota naval a manos de Blas de Lezo, que contaba con un soldado español por cada diez ingleses? O que Malaspina llevó a cabo una de las expediciones científicas más osadas del siglo XVIII. ¿Quién sabe que España envió alrededor del mundo una expedición para vacunar contra la viruela a miles y miles de personas condenadas a morir por la enfermedad? Que la Inquisición española, pese a su fama, fue el tribunal inquisitorial más condescendiente de todas las inquisiciones europeas. ¿Y que Inglaterra y Estados Unidos fueron, en su tiempo, los países más interesados en falsear parte de la historia de España para ocultar la suya propia? Si hablamos de la Paz de las Tres Vacas¿quién advierte que es el tratado de paz vigente más antiguo de Europa, por el que Francia sigue pagando en la actualidad tres vacas a España cada año?

Así hasta  13 momentos. Algunos los hemos comentado específicamente en anteriores entradas y otros los quiero comentar más adelante. Recomiendo en todo caso este libro por ser de fácil lectura y darnos una idea general de éstos hechos españoles.

Señores del mar. Los grandes y olvidados capitanes de la Real Armada, del doctor en Historia y miembro de la Real Academia de la Historia D. Agustín Rodríguez González 


La sinopsis de este libro señala:

"La historia naval española está plagada de grandes acontecimientos y personajes que en muchos casos han quedado relegados a un segundo plano a causa del olvido interesado o a la sombra de alguna de las figuras más destacadas de la historia militar. Esta obra, realizada por uno de los grandes especialistas navales, tiene como objetivo fundamental rescatar de la niebla del olvido aquellos capitanes de la Real Armada que durante siglos llevaron a cabo gestas sin igual y que no han recibido el justo reconocimiento que el imaginario colectivo les debe.
Este es un recorrido apasionante por quinientos años de historia, desde la conquista del Nuevo Mundo hasta el Desastre del 98 y posterior «regeneración» de la Armada, que esboza y enaltece  los conocimientos náuticos y el desarrollo de la ciencia, la técnica, la logística, la táctica y la estrategia por parte de estos olvidados hombres". 

En el libro, el autor  recoge  la justa semblanza de varios navegantes españoles quizás menos reconocidos, de entre los siglos XVI y XIX, que son: Andrés de Urdaneta, la saga de los Bazán, Pedro de Zubiaur, Juan Gutiérrez de Garibay, Fadrique de Toledo y Osorio, Antonio de Oquendo, Ángel Laborde y Navarro, Jacinto Romarate y Salamanca, Joaquín Bustamente y Quevedo, José Ferrándiz y Niño y Jaime Janer Robinson

Además de sus logros militares, el autor nos cuenta los avances técnicos, geográficos, de navegación y de ingeniería naval que aportaron estos ilustres compatriotas, lo cual aumenta nuestro reconocimiento y admiración por nuestros marinos

La Cruzada del Océanode José Javier Esparza periodista y escritor ya referenciado aquí por su libro sobre los Tercios-.


Dejo para el final el libro de divulgación general que más me gustó. Se trata de un exhaustivo y minucioso recorrido por “la gran aventura de la conquista de América”-como reza el subtítulo-, un viaje en el que paso a paso irá desvelando las diferentes etapas del descubrimiento y la conquista, una hazaña que como sabemos cambió para siempre la historia universal.

En esta obra el autor nos ofrece un relato del descubrimiento, exploración, conquista y población de América y el Pacífico, que abarca desde el primer viaje de Colón en 1492 hasta la culminación de las grandes conquistas y exploraciones -concluye con las campañas de exploración y conquista en el Pacífico, ya entrada la década de 1560-. Es un libro extenso -700 págs- que personalmente considero óptimo para lectura de verano de aquellos interesados en tener una visión más completa sobre los descubridores y conquistadores españoles: las hazañas de Colón, Núñez de Balboa, Cortés, Pizarro, Elcano, Cabeza de Vaca, junto a otros muchos españoles, unos pocos conocidos y la mayoría anónimos, se enfrentaron a múltiples obstáculos, protagonizaron hazañas naúticas y bélicas, y consiguieron también logros positivos en los que normalmente casi nadie se detiene

Sabiendo que se trata de un tema polémico, el autor no rehuye la controversia, sino que se atreve con interrogantes como estos: ¿Hubo genocidio en América? ¿Qué papel jugaron las mujeres en la conquista? o ¿Por qué se dio el mestizaje? A través de las páginas del libro iremos descubriendo la conquista en toda su dimensión a través de una perspectiva que huye de los extremos, tanto de la leyenda rosa como de la leyenda negra que se han creado alrededor. 

Y es que, dejando a un lado los aspectos controvertidos, estamos ante una epopeya que duró apenas medio siglo y en la que los españoles “hallaron, exploraron, conquistaron y en buena parte poblaron un territorio veinte veces mayor que la península Ibérica, llegaron a un nuevo continente, abrieron dos océanos y dieron por vez primera la vuelta al mundo”.

El libro termina contándonos la importancia de los Virreinatos, cómo se tributaba por el oro y las riquezas extraídas de las Indias y la proeza que realizó la expedición Balmis para llevar la vacuna de la viruela desde España hasta las Indias.

En definitiva: un libro amplio, documentado, lleno de anécdotas, que os contará una epopeya que se desarrolló en paralelo al auge de la nación española.


Tenemos que prolongar un poco más esta entrada para comentar los  dos  nuevos libros de divulgación que han salido al mercado recientemente, y que reconstruyen las figuras de los principales personajes españoles y americanos que formaron parte de la colonización del “nuevo” continente


Conquistadores olvidados, de Daniel Arveras Alonso 


En la sinopsis de esta obra, se señala:

“Este libro rescata del olvido las aventuras y desventuras de algunos de los hombres y mujeres que vivieron en primera persona hechos extraordinarios en aquel Nuevo Mundo tan lejano y fascinante, así como diversos acontecimientos que tuvieron lugar a lo largo de los tres siglos en la que la mayoría del Continente americano formó parte de España. ¿Qué hay de verdad en el mito sobre Gonzalo Guerrero, aquel soldado cautivo de los mayas que acabó sus días luchando contra los castellanos? ¿Sabían que Francisco de Orellana descubrió y navegó el inmenso río Amazonas por casualidad en el marco de una fallida y desastrosa expedición? ¿Cómo se celebró en el México virreinal de 1572 la victoria de la Monarquía hispana en la batalla de Lepanto? ¿Qué y cómo escribían los indianos a sus esposas y familiares que habían quedado en Castilla? ¿Cuáles eran sus anhelos y principales preocupaciones? ¿Cómo describieron al loco Lope de Aguirre y a la bella Inés de Atienza los supervivientes de aquella trágica y sangrienta expedición perdida en la selva? Más allá de tópicos, en su mayoría negativos y aceptados erróneamente como verdades absolutas, sobre lo que supuso la conquista y larga presencia de España en América, estas páginas pretenden acercar al lector a una realidad mucho más rica y compleja de lo que nos han contado, todo ello a través de diversos personajes que cruzaron el océano siglos atrás, y a los que hoy, casi nadie recuerda”.


La conquista de América contada para escépticos, de Juan Eslava Galán 


El libro ha sido publicado por Planeta.

La editorial describe así este volumen: «En este nuevo libro, Juan Eslava Galán expone las circunstancias de la conquista del Nuevo Mundo, presentándonos a los personajes más importantes que tomaron parte en ella. De forma detallada pero amena, expone desde los problemas de abastecimiento de especias orientales y oro, principales fuentes de riqueza de la época, que padecía Europa (presentado como un diálogo casual entre un cónsul flamenco y un mercader veneciano hacia 1480), hasta la conquista de buena parte de América por los españoles hacia el año 1550.
Presentados aludiendo frecuentemente a los textos de los cronistas de Indias y con ágiles diálogos entre personajes históricos y otros de ficción, podríamos estar ante un ensayo novelado en el estilo que Eslava Galán ha empleado en otras obras suyas de éxito, como la serie de «Años del Miedo», «Alpargata al Seiscientos», o la serie de los ensayos «para escépticos».»

lunes, 24 de junio de 2019

Los Caminos Reales en Norteamérica. Misiones, Presidios y Pueblos Españoles en Estados Unidos




Llegamos ahora a la segunda referencia de lugares que podrían formar parte de este otro Viaje a Itaca que todo lector curioso por  indagar en la cultura hispana y su legado podría emprender.

En este caso además, el trayecto contempla múltiples caminos, historias  y lugares que ofrecer al viajero… “Los españoles tenían siempre el ansia de ir en todas direcciones, no se podían estar quietos…era el espíritu plus ultra”, asegura el ingeniero y exprofesor de la Universidad de California Luis Laorden, que resume las tres cosas que buscaron aquellos exploradores: “Oro, gloria y Dios”. Soldados, colonos, comerciantes y misioneros recorrieron unas rutas que, tras la independencia de México y la retirada española en 1821, sirvieron a la nueva nación estadounidense para la invasión de su vecino del sur y su expansión hacia el Oeste. Hoy, cinco de ellas se cuentan entre sus 19 Senderos Históricos Nacionales (National Historic Trails)

Durante muchos años el legado español se extendió a USA mediante los llamados Caminos Reales. Recientemente estos caminos han sido reconocidos como patrimonio de la Historia Norteamericana y ya forman parte del “National Park Service” de USA .

Cada tres años se organizaban las “Conductas”, largas  caravanas de carreteas tiradas por bueyes. Las caravanas iban escoltadas por los Dragones de Cuera y su objetivo era transportar las familias de colonos españoles junto con  frailes, plantas, semillas, cabezas de ganado, papel, tinta, etc. La red de Caminos  Reales, permitió unir ciudades, asentamientos,   fuertes  y misiones y posteriormente también  favoreció  el establecimiento de nuevas comunidades

Camino Real de Tierra Adentro


El más antiguo de los caminos reales españoles en América del Norte –denominado National Historic Trail en 2000- discurre, a lo largo de 2.560 kilómetros, entre Ciudad de México y Santa Fe (en el actual estado de Nuevo México). Su tramo norteamericano no se trazó hasta 1598, cuando el virrey autorizó a Juan de Oñate para liderar una expedición compuesta por 83 carretas y cientos de colonos que atravesó el Río Grande y el Paso del Norte hacia territorio inexplorado. “En las condiciones se decía que todos los que fuesen recibirían el título de hidalgos”, cuenta Laorden, quien relata la dureza de una ruta que enseguida ofrecía el primer peligro: la Jornada del muerto, un árido tramo de 100 kilómetros en el que muchos perecieron de sed. “El primer pueblo que hay después se llama hoy Socorro”, apunta el investigador, autor del artículo Los caminos españoles en el oeste americano que son «National Historic Trails»(2012).

Otras localidades de nombre español -Escondida, Magdalena, San Acacia, Alamillo, Contreras, Las Nutrias- dibujan un trayecto sobre el que pendía otra gran amenaza: los indios. “El peligro apache hacía que nadie se atreviese a recorrer este camino en solitario”.

La ciudad de Santa Fe, fundada por Oñate al término de la expedición, se convirtió en destino soñado y nudo de casi todos los caminos españoles posteriores. “Fue el polo de atracción de las personas inquietas de los territorios contiguos. La Plaza Mayor de Santa Fe, delante del Palacio del Gobernador, era el sitio deseado de todos los viajeros, el kilómetro cero para nuestros días. Se podría decir que Santa Fe era en el Oeste lo que París era en Europa”.

 Información oficial para el viajero en: https://www.nps.gov/elca/index.htm

Camino Real de los Tejas
  

El Camino Real de los Tejas se extiende 4.150 kilómetros de longitud desde la Ciudad de México a través de Texas y termina en Natchitoches, Louisiana

El explorador Alonso de León abrió este camino –declarado National Historic Trail en 2004-, “En varias expediciones a partir de 1686, tras la orden del virrey de investigar una supuesta presencia francesa en la costa de la actual Texas”, explica Laorden. De León no encontró más que las ruinas de un fuerte abandonado que había construido el explorador galo René Robert Cavelier de La Salle. Sus viajes sirvieron, sin embargo, para trazar un camino de que dio pie a la fundación de San Antonio –hoy la séptima ciudad más poblada de EE UU-, levantada en 1718 alrededor de la misión franciscana de San Antonio de Valero.

Durante el transcurso del siglo XVIII, la ruta entre el Río Grande y San Antonio se desplazó gradualmente hacia el sudeste, probablemente como resultado de la amenaza apache y comanche a los viajeros españoles.

Los españoles y los franceses que marcaron el camino fueron seguidos por hombres como Moses Austin y su hijo Stephen Fuller Austin -El padre de Texas-, Jim Bowie, Davy Crockett, Sam Houston y los primeros misioneros de múltiples religiones. Una gran cantidad de ciudades históricas esperan al viajero moderno en esta ruta.

Información oficial para el viajero en: https://www.nps.gov/elte/index.htm

Camino de Anza


Entre 1774 y 1776, Juan Bautista de Anza, realizó dos expediciones al norte que marcarían el futuro de California: “La primera a caballo, para abrir el camino. En la segunda llevó a 240 colonos que llegaron a la región y se instalaron allí”, cuenta Laorden, que asegura que el origen del viaje fue la necesidad de enviar suministros por tierra, ante las corrientes y vientos que dificultaban la ruta marítima, a las misiones españolas fundadas por Gaspar de Portolá y Fray Junípero Serra.

Los españoles habían alcanzado el puerto natural de San Francisco en 1769, hasta donde habían llegado por mar. Sin embargo, fue De Anza el que abrió una ruta terrestre segura y relativamente rápida para unir México con California. Y la abrió hasta San Francisco. Aunque no se quedó allí mucho tiempo. Poco después inició el camino de regreso a la capital de Nueva España, donde el Virrey le nombró Gobernador de Nuevo México.

El final del trayecto de 2.000 kilómetros, designado National Historic Trail en 1990, es la actual ciudad de San Francisco, cuyo origen está en un fuerte y una misión del mismo nombre fundados en 1776.

El Juan Bautista de Anza National Historic Trail es un sendero que pasa por Arizona y California y recorre 19 condados. Incluso hay una guía específica online que permite planificar el viaje para emular al explorador y militar español.

Información oficial para el viajero en: https://www.nps.gov/juba/espanol/index.htm

Camino de Santa Fe



Una ruta de 1.937 kilómetros discurre entre Santa Fe y San Luis (en el actual estado de Misuri) por la meseta de las Grandes Llanuras, durante siglos tierra de nadie entre el Imperio español y distintas potencias: Francia, Inglaterra y, por último, Estados Unidos. Designado National Historic Trail en 1987, el Camino de Santa Fe se remonta al viaje que en 1792 realizó el explorador Pedro Vial, un habitante de la Luisiana francesa que decidió pasarse a territorio español para servir a la Corona.

EE UU siguió después este camino y otros mencionados durante la invasión de México, entre 1846 y 1848. “Aunque España las utilizó solo hasta el fin del Imperio, siglos después estas rutas seguían siendo muy útiles. Fueron, por decirlo de alguna manera, el primer paso en infraestructuras, las primeras autopistas seguras que hubo en el territorio”, explica el catedrático de Estudios Norteamericanos José Antonio Gurpegui.

Información oficial para el viajero en: https://www.nps.gov/safe/index.htm

Viejo Camino Español


La historia de este sendero, que abarca 4.345 kilómetros entre las ciudades de Santa Fe y Los Ángeles, es a la vez española y mexicana. Comenzaron a trazarlo los recorridos parciales de frailes como Domínguez y Escalante y de comerciantes como Mauricio Arze, Lagos García y otros que no dejaron documentos escritos, dado el carácter ilegal de su actividad: el negocio clandestino de pieles y esclavos. No fue hasta 1829, cuando el Oeste americano ya no era español sino mexicano, que alguien lo recorrió de ida y vuelta. “Antonio Armijo fue el primero que lo hizo completo, aunque quizá tengan más mérito quienes lo hicieron poco a poco”, opina Laorden, que describe a un mexicano que salió de Santa Fe con 60 hombres y 100 mulas cargadas de mercaderías y se plantó en la misión de San Gabriel, en Los Ángeles, en 86 días.

Por el camino, Armijo descubrió el valle de Las Vegas, donde hoy se levanta la excéntrica ciudad, e hizo el negocio de su vida, convirtiéndose, quizá, en el primer gran emprendedor de California: “Cambió las mantas y textiles que llevaba de Nuevo México por varios miles de caballos, que en California sobraban y eran baratos, y con ellos regresó a Santa Fe, ganando abundante dinero en la operación”.

Información oficial para el viajero en: https://www.nps.gov/olsp/index.htm

EL VIEJO CAMINO ESPAÑOL DE LOS DOS OCÉANOS


El Old Spanish Trail es una ruta que une los territorios estadounidenses que pertenecieron al Virreinato de Nueva España, de San Agustín (Florida) a San Diego (California), recorriendo alrededor de 4000 kilómetros y atravesando 8 estados.

Partiendo de la primera ciudad europea fundada en Estados Unidos, San Agustin, en Florida, por el asturiano Pedro Ménendez de Avilés, el recorrido, que termina en San Diego, descubierto por Gaspar de Portolá en 1789. Cruza Estados Unidos de costa a costa por carreteras secundarias y pistas sin asfaltar que persigue mostrar el país desde una perspectiva hispánica, buscando los muchos restos, recuerdos y reconocimientos que hay a nuestros grandes exploradores.

Según cuenta LaOrden, “historiadores texanos han usado para este Camino prolongado hasta Florida el nombre de «Viejo Camino Español», que es un nombre que también se ha utilizado para el camino entre Santa Fe en Nuevo México y Los Ángeles en California, según se ha comentado en párrafos anteriores. A este Autor le gusta más llamar «Camino Español de los dos Océanos» a ese camino prolongado que iba desde San Agustín en Florida a San Diego en Alta California pasando por Pensacola, Mobile, Nueva Orleans, la actual Houston, San Antonio, El Paso, Tucson y Yuma es decir de uno a otro lado de América del Norte, desde el Atlántico hasta el Pacífico”. En su conjunto, éste es el Camino español más largo en Estados Unidos.

Asentamientos

Tres fueron las instituciones fundamentales de la política de asentamiento hispana en América del Norte: el presidio o fort como avanzadilla para la defensa y el avance de la Frontera; la misión para el adoctrinamiento e integración del indígena; y el cabildo de villas y ciudades como sede del poder de los vecinos. La simbiosis entre estas tres instituciones marcó la acción hispana. Las singularidades de América del Norte -dispersas poblaciones indígenas, carencia de recursos minerales, incluso escasez de agua-, dieron un especial protagonismo a los misioneros. Las misiones eran lugares de descanso y refugio para el caminante, escuelas de cristianización y educación del indio. También fueron objeto frecuente de las rebeliones indígenas. Los anales de las misiones están salpicados con sangre de misioneros. Con frecuencia, morían los indios acogidos a la misión y los soldados destinados a su protección. Muchas misiones fueron semillas de poblamiento al convertirse en villas o pueblos.

Puntos de presidios o misiones actualmente en EEUU
Línea de Presidios de costa a costa entre 1770-80

Misiones españolas en EEUU (1)
Misiones españolas en EEUU (2)

Misiones españolas en EEUU (3)
Nuevo México: Misión de San Esteban del Rey, Ácoma, 1641
                        Texas: Misión de San Juan Capistrano, 1731

Texas: Misión de San Antonio de Valero (The Alamo), 1744

Sonora [Arizona]: Misión de San Francisco Javier del Bac, Tucson, 1783



Fuentes principales:

https://www.nps.gov/subjects/travelspanishmissions/misiones-espanolas-en-los-estados-unidos.htm
https://laamericaespanyola.wordpress.com/2017/06/19/dragones-de-cuera/





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